Opinión: «Día de la Lealtad Peronista», por Ernesto Gómez

Para los que estamos enrolados en el Justicialismo, el 17 de octubre, claro está, no es un aniversario más, no es ni debería ser un acto más, entre los tantos que existen en el calendario de las grandes decisiones.

Aquella gesta histórica, es el ejemplo de lealtad que los hombres y mujeres debemos poseer como herramienta indispensable en nuestro accionar en todo momento y circunstancia política. Aun cuando los vientos y mareas están en contra de nuestros principios y vemos las sombras de las derrotas, aún allí, debemos ser consecuentes con nuestras causas.

La historia del 17 de Octubre, la escribieron los lugares convertidos en verdaderos cabildos abiertos, los trabajadores marchando en su firme decisión de gritar por la libertad de Juan Domingo Perón. Sin dudas que aquella epopeya fue un hito, una divisoria de aguas, de las que se cortan como de un hachazo un presente ominoso que pasa a ser pasado, para comenzar a narrar de nuevo la historia.

Los que no pudimos ser protagonistas de aquellas marchas colectivas que convertirían, por entonces, a un pueblo en sujeto protagónico sumidos en un amalgama victorioso de sonido y furia perpetuada a lo largo de más de setenta años como anclaje de su memoria decisoria, encontramos tranquilidad y alivio al saber que en nuestra conciencia colectiva, hay en marcha un nuevo proceso de construcción política, aún más amplio, que involucra a todos los que de alguna manera “estaban afuera”, tanto en el plano nacional como local, incluso hasta aquellos que desde su propia oralidad hablaban sobre “La muerte lenta de un peronismo que ya fue”.

En boca de los que hoy, promocionan actos y hasta cantan la marcha peronista con el mismo fervor como si lo fueran, genera esperanza y alivio, porque siempre, a esta patria, la salvó el movimiento peronista.  El General, tenía razón “(…) es que peronistas somos todos…solo que algunos no se dieron cuenta…”

Sin dudas, a partir de diciembre se iniciará una nueva etapa que indefectiblemente va a reconfigurar las estructuras y el mapa político de una nueva era a partir de la mística de un concepto de construcción política diferente. Esto implica significativamente la búsqueda constante y permanente de un proyecto de nación pero no desde lo discursivo, solamente.

Es verdad que la historia se repite, incluso con las mismas características y circunstancias, hasta con los mismos enemigos de siempre pero así se escribe la historia, con revés y con contradicciones de todo tipo. Seguramente empezará a contarse otra historia, no muy diferente a la que se vivió en el ‘45 o cada vez que fue necesario levantar las banderas en beneficios de las mayorías como sucedió en 2003.

Quizás, cuando se escriba nuevamente la historia Argentina, dirán que la realidad política que comienza a priori, se enmarca en un proceso histórico plagado de aciertos en materia de justicia social, que se defendió la soberanía, que los jóvenes volvieron a creer, que la política se convirtió en una herramienta necesaria que transformó realmente las estructuras de la sociedad, que se le devolvió la dignidad a los trabajadores, la misma que les dio Perón, y que jamás debieron perder. Sin duda se escribirá la historia y reflejará la madura espontaneidad y grandeza dirigida, la que dijo presente y se instaló para siempre, con voz y voto, en el escenario político de las grandes decisiones.

 

Ernesto Gómez, docente, militante peronista.

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