A 50 años de la muerte de Jimi Hendrix, cada día toca mejor

El 18 de septiembre de 1970, en el apacible barrio londinese de Notting Hill, moría, a los 27 años, uno de los músicos más influyentes y talentosos del rock y sus universos paralelos.

Cuando sean las 12:45 de este viernes, se cumplirán cincuenta años de la muerte de Jimi Hendrix, el extraordinario y no menos extravagante guitarrista.

La hora mencionada es la que decretaron los paramédicos que atendieron al llamado urgente de Monika Dannemann, la mujer que lo acompañó durante sus últimas horas de vida. La autopsia determinó que Hendrix había muerto por asfixia al haber aspirado su propio vómito y por una intoxicación de barbitúricos.

¿Qué había hecho la noche antes de morir? Según la versión de Danneman, habían pasado juntos casi todo el día 17 en un apartamento del Samarkand Hotel, en el apacible barrio londinense de Notting Hill. Allí, cenaron y compartieron una botella de vino. A la 1:45 del día 18 lo llevó hasta la casa de un conocido del músico. Se quedó allí aproximadamente una hora, hasta que volvió a recogerle sobre las tres de la mañana.

De regreso a Notting Hill, se quedaron charlando hasta las siete de la mañana. A las once, se despertó y encontró a Hendrix respirando, pero inconsciente. A las 11:18, llamó a una ambulancia. Los paramédicos lo llevaron de urgencia al Hospital St. Mary Abbot donde fue declarado muerto a la una menos cuarto.

Hasta aquí la versión de la única persona que compartió las últimas horas de Hendrix, pero, como sucede con las muertes en el rockanrol, las cosas nunca son claras. Porque parece que Jimi, socio honorario del Club de los 27, podría haber muerto a causa de un enfisema pulmonar, además de por las drogas y el alcohol, claro

La cosa se oscurece aún más si leemos “Wild Thing: The Short, Spell Binding Life Of Jimi Hendrix” (Cosa salvaje: la corta y hechizante vida de Jimi Hendrix), la inquietante a la vez que fascinante biografía escrita por Philip Norman, quien sugiere que Hendrix fue asesinado por la mafia, su propio manager… o la mismísima CIA.

Johnny Allen Hendrix, luego James Marshall Hendrix y por último Jimi Hendrix había nacido en la icónica Seattle el 27 de noviembre de 1942. En 1961, se enroló en el ejército de los Estados Unidos como paracaidista en la 101.ª División Aerotransportada y se licenció al año siguiente. Poco después, se mudó a Clarksville, Tennessee, y comenzó a tocar en algunos conciertos conocidos como Chitlin’ Circuit.

Hendrix comenzó a tocar la guitarra a los 15 años, y de un intrascendente comienzo como músico sesionista de Los Isley Brothers y Little Richard, entre otros, a mediados de 1966, Hendrix se mudó a Londres: y allí, James le daría su lugar a Jimi y todos conocerían a Jimi Hendrix, el guitarrista definitivo.

Si una biografía musical se mide por su discografía, la vida de Hendrix fue brevísima: apenas tres años, los que van de 1967 a 1970. Pero si afinamos aún más la cuenta, nos da tan solo un año y medio. La Jimi Hendrix Experience editó “Are You Experienced?”, su primer disco, en mayo del 67; “Axis: Bold as Love”, su sucesor, salió en diciembre de ese año; y el tercero -y último de estudio- “Electric Ladyland”, en octubre del 68.

A mediados de 1970, Hendrix editó el vivo “Band of Gypsys”, grabado el 1 de enero de ese año con su banda nueva. Desde su muerte a la actualidad se editaron otros 30 discos, entre grabaciones de estudio y directos.

Influenciado por el blues sureño (Howlin’ Wolf, Albert King) y el blues eléctrico (Muddy Waters, BB King), Hendrix desarrolló un estilo experimental permanente. Usó su guitarra como un laboratorio de sonidos eléctricos donde el acople, la distorsión y los pedales le permitió expandir su música.

Decidido a apoderarse de la escena a la que había llegado con cierta demora dado su talento, Hendrix redobló la apuesta de The Who. Si Pete Townshed destrozaba su guitarra contra el escenario, él iría más allá: las prendería fuego. Lo hizo por primera vez en legendario Festival de Monterey, en junio de 1967, cuando ya había editado dos de sus tres discos de estudio.

 

Hendrix fue el mejor guitarrista de su tiempo y probablemente lo siga siendo en la actualidad, 50 años después de su muerte.   En su momento fue el artista mejor pagado por su concierto en el Festival de Woodstock (1969) y el Festival de la Isla de Wight (1970).

Temas como “Little Wing”, “Voodoo Chile” o “Purple Haze” son manuales de instrucción sobre qué es ser un guitarrista eléctrico. Y así como hay algo beatle en cada grupo de rock & pop, también habrá algo de Hendrix en cualquier guitarrista.

(Río Negro)

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