Ariel Basteiro deja Astillero Río Santiago para ocupar la embajada en Bolivia

El Senado aprobó el pliego de Ariel Basteiro, que asumirá como embajador en Bolivia. ¿Qué pasará con el Astillero Río Santiago?

A catorce meses de haber asumido al frente del Astillero Río Santiago, Ariel Basteiro dejará el cargo para volver a desempeñarse como Embajador Argentino ante Bolivia, puesto que ya había ocupado hasta 2015.

El actual presidente fue propuesto para el cargo por el Presidente y el Senado de la Nación aprobó su pliego. Sólo resta que Alberto Fernández firme el decreto para que su cargo diplomático sea un hecho.

De extracción sindical, Basteiro tuvo la tarea de “pacificar” la empresa estatal, que estuvo cruzada por conflictos y operaciones a lo largo de los cuatro años de María Eugenia Vidal, lapso en el cual tuvo tres presidentes distintos.

“Es un orgullo para mí venir a colaborar en esta etapa del Astillero”, dijo al asumir. No obstante, no llegó a hacer demasiado: la pandemia impuso fuertes restricciones a la actividad industrial y el astillero más grande de Sudamérica no fue la excepción.

Por ahora, el reemplazo de Basteiro es un misterio. Las opciones de Axel Kicillof son respetarle a ATE el lugar o encontrar alguien con perfil técnico idóneo.

Las decisiones quedan en manos del Gerente General, Alejandro López Accotto, un economista especializado en temas fiscales de la Universidad de General Sarmiento.

Para este año, Astillero Río Santiago tiene asignado un presupuesto de 5.874 millones de pesos, que se destina casi totalmente -alrededor del 95 por ciento- para hacer frente a los sueldos de sus trabajadores.

Desde su asunción, Basteiro retomó algunos de los trabajos que se habían paralizado durante la gestión Cambiemos. Para eso, una de las primeras medidas es retomar la fabricación de las lanchas de instrucción de cadetes de la Armada, a partir de un acuerdo con el Ministerio de Defensa de la Nación.

También se entabló diálogo con autoridades de petrolera venezolana PDVSA para continuar la construcción del buque Eva Perón. Este barco se encuentra amarrado en un muelle en su etapa final de construcción, completado en un 98%.

Se reinició “la fabricación en grada” del buque Juana Azurduy, cuya realización se había detenido “por completo desde 2016”. En tanto, se da cuenta de la reparación de dos buques de mediano porte.

Para eso –se informa-, se compró una “gran cantidad de materiales” para la continuidad de dichas tareas y también “se comenzó la gestión con la Aduana para la liberación de equipos e instrumentos pertenecientes a los buques, que habían sido abandonados en el puerto de Buenos Aires por la administración de Cambiemos”

En plena pandemia, ARS reparó alrededor de 300 camas para el PAMI, que “sirvieron para incrementar la capacidad hospitalaria en la Provincia”, y aún quedan otras tantas para su refacción.

Realizó obras edilicias en los hospitales platenses San Martin, De Niños y Rossi; y en los Instituto Provincial de Hemoterapia e Instituto de Biotecnología y Biología Molecular.

El ARS fue parte de “la construcción del techo de la imprenta para el ministerio de Gobierno, de la fabricación de módulos de oficinas y techos para espacios multipropósitos por pedido de la Jefatura de Gabinete, y de la readecuación de cuatro puentes metálicos vehiculares para la Subsecretaria de Hidráulica -que serán emplazados sobre la Ruta 11

A su vez, en el taller de Estructuras, se están adaptando containers, que serán utilizados como viviendas funcionales para las víctimas de violencia de género. Por último, se fabricará un puente metálico peatonal para el municipio de Quilmes.

La última gran novedad fue la participación de Astillero Río Santiago en la construcción de la marquesina ornamental de la Confitería El Molino.

(infocielo)

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