Los hinchas de Estudiantes recuerdan con orgullo un episodio significativo en la historia del club, que tuvo lugar hace 26 años. En el inicio del Apertura 2000, el equipo enfrentó a River en un contexto difícil, sin camisetas disponibles para el partido. La situación se tornó crítica, ya que había finalizado un contrato con la marca Olan y el nuevo proveedor, Mitre, enfrentaba demoras.
El club se encontraba en una situación complicada, habiendo salvado la categoría de la promoción en un partido anterior. La falta de indumentaria llevó a la creación apresurada de un modelo especial, diseñado de manera artesanal en una fábrica de La Plata. Este diseño presentaba un León icónico con ojos rojos, marcando un contraste con la adversidad que atravesaba el club, que venía de una de las peores campañas en su historia.
Aquel partido no solo fue crucial para el presente de Estudiantes, sino que también simboliza el compromiso de una generación de hinchas que apoyaron al club en tiempos difíciles. La historia de aquella camiseta única se ha convertido en un recuerdo valioso para todos los que siguen al pincha.