El piloto argentino Franco Colapinto no pudo finalizar la segunda práctica libre del Gran Premio de Hungría debido a un despiste que resultó en un choque contra las defensas del circuito. El incidente ocurrió cuando aún quedaban más de 30 minutos para el cierre de la sesión, momento en el cual Colapinto perdió el control de su Alpine y colisionó con la parte trasera del auto.
Tras el accidente, el piloto logró salir del monoplaza por sus propios medios y fue trasladado en el auto médico a los boxes de Alpine para su evaluación. Como consecuencia del impacto, la dirección de carrera decidió mostrar la bandera roja para retirar el vehículo de la pista. Aunque el auto no sufrió daños severos, el equipo determinó que no estaba apto para continuar en la práctica.
Colapinto había cedido su monoplaza a Paul Aron para cumplir con el reglamento de la Fórmula 1, que exige que los equipos den oportunidades a pilotos novatos. Esto se dio tras su ausencia en la primera práctica libre, donde el equipo permitió que Aron tuviera su primera experiencia en el circuito.