Previo al partido entre Brasil y Haití por el Mundial 2026, un grupo de hinchas brasileños se reunió frente a la emblemática estatua de Rocky Balboa en Filadelfia, donde llevaron a cabo una curiosa iniciativa relacionada con una superstición popular. Convencidos de que los equipos cuyos colores se colocan sobre la estatua sufren derrotas, los aficionados brasileños evitaron colocar cualquier camiseta de su selección en el monumento.
En lugar de eso, organizaron un cordón de seguridad y desplegaron carteles advirtiendo que estaba prohibido vestir a la estatua con la camiseta de la Verdeamarela. Los hinchas se dedicaron a tomarse fotografías y recrear poses del famoso personaje interpretado por Sylvester Stallone, celebrando sin contacto con los colores de su selección.
Sin embargo, la situación dio un giro cuando un simpatizante dejó una camiseta de la Selección argentina a los pies de la escultura, lo que fue visto como un intento de trasladar la supuesta "maldición" a los rivales. Este evento resalta la influencia de las supersticiones en el ambiente deportivo, especialmente en un contexto tan significativo como un Mundial.