Discos recomendados, hoy: “Morrison Hotel”, The Doors, 1970

El 9 de febrero de 1970, la banda californiana The Doors publicó su quinto y penúltimo disco de estudio, “Morrison Hotel”. No era un momento fácil para el grupo, debido a las malas críticas recibidas por “The Soft Parade”, su anterior trabajo discográfico, y por si eso fuera poco, Jim Morrison arrastraba problemas con la justicia.

Casi un año antes, el 1 de marzo de 1969, Morrison había actuado en estado de ebriedad y el 4 de abril fue acusado de exposición indecente por desnudarse frente a casi 12.000 personas en el Dinner Key Auditorium en Coconut Grove, Florida. El incidente se reflejó negativamente en la publicidad de la banda, lo que provocó una “Marcha por la decencia” en el Miami Orange Bowl.

En consecuencia, sus discos se incluyeron en las listas negras de muchas emisoras de radio, resultando en que la banda tuviera que cancelar veinticinco conciertos de su gira, lo que costó lo que el baterista John Densmore calificó como “un millón de dólares en conciertos”. Sin embargo, The Doors recuperó gradualmente el ímpetu al tocar dieciocho shows en doce ciudades durante el resto del año, incluyendo el Toronto Rock and Roll Revival y sus únicas apariciones en Las Vegas y Ciudad de México.

En julio, los Doors lanzaron su cuarto álbum, “The Soft Parade”, un material fuertemente orquestado que aumentó el sonido de la banda con vientos y cuerdas. Después del incidente de Miami, Morrison cambió el vestuario que usaba sobre el escenario por un atuendo más convencional, se dejó crecer la barba y ganó peso mientras intentaba rebajar su imagen de “Rey Lagarto”. Pero su alcoholismo seguía empeorando.

En noviembre, casi al mismo tiempo que la banda comenzó a grabar “Morrison Hotel” con el productor Paul A. Rothchild, el cantante terminó preso después de provocar “desorden público”, tal fue la carátula, en un vuelo de Continental Airlines. Todo sucedió en Phoenix, Arizona, junto a un amigo, el actor Tom Baker, cuando iban rumbo a un recital de los Rolling Stones. La tripulación y las azafatas se quejaron y esto quedó en su prontuario.

Desde lo musical, la idea de volver a lo básico se debió en gran parte a la consternación del grupo por las prolongadas sesiones de “The Soft Parade”, que tardó nueve meses en ser grabado y costó mucho más que cualquier otro disco de The Doors. La banda también había sido destrozada por la crítica. En “Morrison Hotel” hay un ligero cambio de rumbo hacia el blues, que sería explorado completamente por la banda en su próximo álbum, “L.A. Woman”.

La grabación:
“Morrison Hotel” se grabó entre noviembre de 1969 y enero de 1970 con la excepción de “Indian Summer”, registrado en agosto de 1966 durante las sesiones de “The Doors” (en contraste con las canciones de 1969 y 1970, es evidente una reverberación adicional en la voz de Morrison) y “Waiting for the Sun”, que se grabó en marzo de 1968 durante las sesiones para el tercer álbum de la banda.

No eran las únicas canciones “viejas”: “Queen of the Highway” se había grabado previamente con un arreglo más jazzero (con Harvey Brooks en el bajo) durante las sesiones de “The Soft Parade”, mientras que “You Make Me Real” fue una de las primeras composiciones de Morrison, que datan de 1966.

Aunque “Morrison Hotel” no logró ningún single exitoso en aquel momento, contiene algunas de las canciones más populares de la banda, como “Roadhouse Blues” y “Peace Frog”, que se convertirían en elementos fundamentales en cualquier radio de rock clásico.

“Roadhouse Blues” tardó dos días en grabarse (del 4 al 5 de noviembre de 1969) con Paul A. Rothchild luchando por la perfección. Las sesiones recién despegaron el segundo día, cuando el distinguido guitarrista de blues Lonnie Mack (que también tenía contrato con Elektra Records) se unió al bajo y el ex líder de la banda Lovin’ Spoonful, John Sebastian, aportó su armónica. Sebastian apareció bajo el seudónimo de G. Puglese debido a la restricción de su contrato de grabación con Reprise Records. En el transcurso de la sesión, el tecladista Ray Manzarek cambió de su piano eléctrico Wurlitzer a un piano preparado que ya había sido utilizado en “Good Vibrations” de los Beach Boys.

“Peace Frog” está inspirada en un cuaderno de Morrison titulado “Abortion Stories”, y casi todas las líneas comienzan con la palabra “sangre”, a menudo refiriéndose a “Sangre en las calles”. Luego viene un breve interludio musical, seguido de un solo de guitarra y un verso hablado (“Indios dispersos en la ruta sangrando”). La canción se funde con la siguiente, “Blue Sunday”. La línea “Indios esparcidos en la ruta del amanecer sangrando / Fantasmas abarrotan la frágil mente de cáscara de huevo del niño” se origina en “Dawn’s Highway”, un poema en el que Morrison describe un evento sobrenatural que ocurrió cuando era un niño.

“The Spy” y “Queen of the Highway” celebran la intensa pero problemática relación de Morrison con su novia, Pamela Courson. Originalmente, “The Spy” se llamaba “Spy in the House of Love”, como se muestra en el Master Reel Control File, una línea tomada de “A Spy in the House of Love”, una novela de Anaïs Nin publicada en 1954. Ambas canciones están teñidas con ambivalencia; en “The Spy”, Morrison advierte: “Conozco tus más profundos y secretos temores”, mientras que en “Queen of the Highway” concluye sarcásticamente: “Espero que puedas seguir un poco más”.

De acuerdo con la biografía de The Doors “No One Here Gets Out Alive”, de 1980, fue durante las sesiones de “Morrison Hotel” que el cantante y Courson tuvieron una violenta discusión luego de que ella se tomara su botella de licor para que él no pudiera beberla, y el ingeniero Bruce Botnick recordó: “Entonces aquí estaban los dos, completamente fuera de sí y llorando. Él comenzó a sacudirla violentamente. Ella estaba llorando fuera de control, diciéndole que no debería beber más y por eso lo tomó. Yo estaba limpiando y le dije: ‘Hey man, es bastante tarde’. Él levantó la vista, dejó de sacudirla, y dijo: ‘Sí, claro’, la abrazó y salieron del brazo… él siempre te daba una mirada graciosa para ver tu reacción”.

La portada:
La foto de la portada fue tomada por Henry Diltz el 17 de diciembre de 1969. Diltz era un músico frustrado que encontró su lugar en Los Ángeles como fotógrafo, siendo muy solicitado por los músicos y grupos de la zona, como Neil Young, Joni Mitchell, The Eagles, James Taylor y Linda Ronstadt.

Unos días antes de la sesión de fotos, Ray Manzarek y su esposa buscaron locaciones en Los Ángeles y se toparon con un hotel barato que llevaba por casualidad el apellido de Jim. El día de las fotos se presentó en el hotel toda la banda y el equipo de producción. El mánager les advirtió que no podían entrar porque no tenía autorización del dueño. Así que Diltz comenzó a hacer algunas fotos fuera del hotel, junto a la fachada, viendo cómo incorporaba el cartel del “Morrison Hotel” en ellas.

Durante la sesión, alguien se dio cuenta que el encargado del hotel se había tomado un descanso. Dejó la recepción sola. Diltz hizo que los cuatro músicos entraran junto a su asistente. Las primeras fotos fueron tomadas de cerca, con un lente angular, con la banda asomándose hacia la calle. Poco a poco, el fotógrafo fue alejándose hasta que se vio obligado a cambiar el lente por un teleobjetivo. Antes de que se le acabara el rollo de película dio con la foto perfecta, la que terminó en la portada del disco.

Después de tenerla lista, el grupo decidió tomarse unas cervezas. Caminaron por el barrio hasta que dieron con un pequeño bar llamado Hard Rock Cafe. La foto de los Doors en la puerta del bar, además de ser la contraportada del disco original, también inspiró años después al nombre de la conocida cadena de restaurantes.

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