La situación del empleo en Argentina se vuelve cada vez más preocupante, especialmente en sectores como el textil, que lideran la destrucción de puestos laborales. A pesar de algunos indicadores macroeconómicos que muestran crecimiento, los hogares aún enfrentan serias dificultades. La percepción ciudadana sobre la economía se ha deteriorado significativamente, alcanzando su tercer peor registro en tres años, con un aumento del 27% en la negatividad.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec indica que, aunque hay expansión en varias áreas, este crecimiento no se traduce en una mejora en el empleo ni en los ingresos de los ciudadanos. Los sectores de minería y pesca han mostrado avances, pero la industria y la construcción continúan enfrentando enormes desafíos.
Las proyecciones del Banco Central sugieren que el crecimiento para 2026 se ha ajustado a un 2,7%, lo que refleja un consenso de expansión moderada con diferencias marcadas entre los sectores. Sin señales de alivio en el corto plazo, la brecha entre la mejora macroeconómica y la vida cotidiana de los argentinos se sigue ampliando.