El impacto de la situación económica en Argentina se hace sentir en el acceso al crédito, donde la morosidad ha aumentado significativamente. Actualmente, el 12% de los préstamos personales se encuentran en condiciones irregulares, y algunos sectores superan el 14%. Esta problemática se debe a las altas tasas de interés y a la falta de financiamiento para la mayoría de las empresas.
A pesar de que el crédito personal se ha estancado, las grandes empresas que acceden al mercado internacional han logrado financiarse mediante emisiones de obligaciones negociables. Sectores como el energético y el agroexportador han podido adaptarse mejor a las restricciones crediticias.
Según Marina Dal Poggetto, directora de Eco Go, el superávit de la balanza comercial ha configurado un nuevo escenario para la economía, con proyecciones de US$22.500 millones para 2026. En este contexto, el Banco Central ha incrementado sus compras de dólares, alcanzando más de US$11.000 millones en el primer semestre, lo que ha contribuido a un aumento de las reservas netas.