El Banco Central enfrenta desafíos en el segundo semestre de 2026, tras haber comprado más de US$ 11.000 millones en dólares, una estrategia que fue bien recibida por el mercado. Sin embargo, la situación ha cambiado, y la escasez relativa comienza a hacerse sentir en la economía. En junio, el tipo de cambio comenzó a aumentar, rompiendo una tendencia de aprecio que había durado varios meses.
Durante los primeros cinco meses del año, el tipo de cambio real había subido un 11% respecto a diciembre de 2025, pero las recientes fluctuaciones han llevado al BCRA a reducir sus compras diarias de dólares, pasando de US$ 150 millones a alrededor de US$ 80 millones. Para controlar la presión del dólar, se han vendido bonos vinculados al dólar y se ha intervenido en el mercado de futuros.
La consultora 1816 señala que factores como la caída del petróleo y la soja han influido en el aumento del tipo de cambio, que ha pasado de la zona de $1.400 a $1.480. A pesar de las intervenciones, la demanda de circulante ha crecido en las últimas semanas, reflejando la debilidad del efectivo en el sector privado.