La reciente investigación de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) revela un panorama preocupante para la industria argentina, con una caída del 8,3% en su actividad durante los últimos dos años. Este deterioro se traduce en que la capacidad ociosa del sector ha alcanzado un alarmante 40%, lo que denota una crisis profunda en la producción industrial.
Desde noviembre de 2023, se han perdido 100 mil puestos de trabajo en el ámbito industrial, lo que equivale a aproximadamente 160 empleos diarios. El informe, elaborado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), también destaca que la participación de la industria en el PBI ha disminuido del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel que remite a épocas previas a la Segunda Guerra Mundial.
Entre los sectores más impactados se encuentran la metalurgia, el calzado, las curtiembres y la industria de la construcción, con descensos de entre 20% y 25% en su valor agregado. Además, se observa que el uso promedio de la capacidad instalada durante 2024 y 2025 se mantiene por debajo del 60%, lo que indica que una parte significativa de la capacidad productiva se encuentra sin utilizar.