La tensión diplomática entre Argentina y Brasil se intensificó tras los comentarios del presidente Javier Milei en San Pablo. El ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, respondió calificándolo de "payaso" y criticó la situación económica de Argentina, señalando que su riesgo país y deuda son considerablemente más altos que los de Brasil.
Durigan enfatizó las diferencias entre las economías de ambos países, mencionando que, a pesar de las dificultades que enfrenta Brasil, como las altas tasas de interés, se prevé un crecimiento del Producto Bruto Interno del 2% y una tasa de desocupación cercana al 6%. No obstante, reconoció que las altas tasas afectan a agricultores, familias y empresas.
Las críticas de Milei hacia el presidente brasileño, Lula da Silva, durante el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro, provocaron este cruce de declaraciones. Además, su viaje a Brasil se realizó sin la notificación adecuada a las autoridades, lo que incrementó la crisis en las relaciones bilaterales.