El 15 de febrero de 2026, un bus que transportaba a la delegación visitante fue atacado con al menos un botellazo mientras se acercaba al estadio. Este incidente, que ocurrió en la antesala de un importante partido, dejó un vidrio del colectivo roto.
A pesar de que el evento fue rápidamente opacado por el desarrollo del encuentro, sigue generando repercusiones en la dirigencia del club albirrojo. La situación ha generado preocupación entre los directivos y los seguidores, quienes exigen mayor seguridad para los traslados de los equipos.