Un juez del Tribunal Oral en lo Criminal ha dictado la absolución de un acusado tras un largo proceso judicial que incluyó múltiples idas y vueltas. Este fallo cierra un expediente que, a lo largo de los años, mostró fisuras en la prueba presentada.
El desgaste evidente de las pruebas fue crucial en la decisión del tribunal, que finalmente determinó la inocencia del acusado. La resolución pone fin a un caso que había generado gran expectativa en la comunidad.