Este miércoles se realizarán pericias cruciales en la investigación sobre la muerte de Johana Ramallo, que podrían cambiar el rumbo del caso. Se comenzará el análisis del teléfono celular y el iPad de Javier Novarini, un testigo clave que ha afirmado tener fotografías y videos que aportarían información relevante. Estas pericias serán ejecutadas por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), bajo la supervisión del Ministerio Público Fiscal y con el apoyo de la Policía Federal Argentina.
Durante el juicio oral, que se reanudará a fines de agosto en La Plata, se han presentado testimonios que indican que Johana había manifestado temor por su vida. Un testigo habitual de la Zona Roja también vinculó a un individuo conocido como “El Cabezón” con actividades de venta de drogas y explotación. La querella sostiene que Ramallo fue víctima de un narcofemicidio.
La expectativa gira en torno a la posibilidad de que los dispositivos contengan información crucial sobre su desaparición, que ocurrió el 26 de julio de 2017 en la intersección de 1 y 63. A pesar de que los técnicos de la DATIP han podido avanzar en el análisis de uno de los dispositivos, han enfrentado dificultades para acceder a toda la información del teléfono celular.