El gobierno tuvo que ceder y dejando en el camino capítulos que consideraba clave en el proyecto de la Ley Bases.

El gobierno de Javier Milei tuvo que ceder y en el inicio de la sesión que definirá la suerte de la Ley Bases, terminó dejando en el camino su ambición de privatizar Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino y los medios públicos.

En el inicio de la sesión el senador oficialista Bartolomé Abdala tuvo a su cargo arriar las banderas que el presidente Milei aseguraba nunca iba a resignar e informó la intención del Gobierno de eliminar en el artículo 7 que habilitaba las privatizaciones deAerolíneas Argentinas, Correo Argentino y RTA.

También admitió modificar el artículo 3 de la norma sobre la prohibición de disolver los organismos de cultura.

En tanto el senador radical Martín Lousteau confirmó que votará en contra de la ley Bases. «Voy a votar en contra de la ley Bases» dijo en el debate en el recinto. Mientras tanto, el presidente Javier Milei prepara su viaje al G7 en Italia, lo que podría complicar la votación del proyecto en el Senado.

La sesión comenzó rodeada de controversias. Una de ellas en torno a la senadora Lucila Crexell a la que acusan de haber vendido su voto positivo a cambio de la embajada argentina ante la Unesco en París.

La otra gira en torno a un eventual empate en la votación. El poroteo muestra a los 33 senadores de Unión por la Patria votando por la negativa, a los que podrían sumarse los «díscolos» santacruceños. La expresión por el rechazo estaría a tiro de alcanzar los 36 votos que obligarían a un desempate, posibilidad que crece minuto a minuto.

Ante ese escenario, el reglamento de la Cámara alta señala que la definición debería quedar en manos de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel. El caso más recordado es el de 2008 cuando Julio Cobos fue el encargado de desempatar por la negativa la legislación que promovía las retenciones móviles. Sin embargo, este miércoles el escenario podría ser diferente.

Si el debate por la Ley Bases se extiende lo suficiente, Villarruel podría verse obligada a asumir la presidencia de la Nación antes de la votación en el recinto.

De ocurrir un empate en la votación en ausencia de la vicepresidenta, el reglamento determina que su lugar debe ser ocupado por el Presidente Provisional del Senado, cargo que actualmente está asignado a Bartolomé Abdala, senador de La Libertad Avanza.

De acuerdo al artículo 33 del reglamento del Senado, «en los casos en que la Presidencia del cuerpo es ejercida por un senador, corresponde que este vote en las cuestiones sometidas a resolución de la Cámara, ejerciendo, en caso de empate de la votación, el derecho de decidir la misma». Es decir, la Cámara lo habilitaría a votar en dos oportunidades.

Sin embargo, la Constitución Nacional plantea una posición diferente: «El Senado se compondrá de tres senadores por cada provincia y tres por la ciudad de Buenos Aires, elegidos en forma directa y conjunta, correspondiendo dos bancas al partido político que obtenga el mayor número de votos, y la restante al partido político que le siga en número de votos. Cada senador tendrá un voto».

La polémica respecto a la interpretación del reglamento y la definición que ofrece la Carta Magna no tardará en surgir en caso de que ocurra un desempate y deba definir el senador Abdala.