En el contexto económico actual, la inversión productiva en Argentina ha experimentado una caída significativa durante los primeros años del gobierno de Javier Milei. Según datos del INDEC, la inversión total en los años 2024 y 2025 fue inferior a la registrada en el último período de la administración de Alberto Fernández.
El porcentaje de inversión respecto al PBI se redujo en un 16,2% en el primer año y un 6,4% en el segundo, a pesar de las medidas fiscales implementadas para atraer inversores a través del RIGI, que comenzó en julio de 2024. La recuperación observada en 2025 se interrumpió en el segundo trimestre, mostrando una disminución continua en el tercer año de Milei.
Este descenso contrasta con el discurso oficial que atribuye la falta de inversión al "riesgo kuka". Sin embargo, los datos indican que el máximo registro de inversión alcanzado bajo su gobierno (20,6% en el primer trimestre de 2025) no logró igualar el promedio del último año del gobierno anterior. La situación plantea interrogantes sobre la efectividad de las políticas económicas implementadas hasta la fecha.