El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha rechazado las acusaciones que lo vinculan con las protestas en su país, describiendo estos eventos como una rebelión del pueblo liderada por el movimiento indígena. Morales argumentó que factores como el hambre, el desempleo y la pérdida de poder adquisitivo son las causas de la movilización social actual.
En sus declaraciones, también criticó la influencia de Estados Unidos en América Latina, sugiriendo que la crisis interna en Bolivia está relacionada con los intereses del país norteamericano. Morales, quien fue presidente entre 2006 y 2019, ha pedido que se convoquen elecciones anticipadas en un plazo de 90 días como una solución constitucional al conflicto social.
El exmandatario, que fue el primer presidente indígena de Bolivia, renunció en 2020 tras enfrentar acusaciones de fraude electoral y presiones sociales. Su gobierno fue caracterizado por la creación del Estado Plurinacional en 2009 y la implementación de políticas que promovían un modelo alternativo al neoliberalismo.