La oposición enfrentó un revés en el Congreso al no lograr el quórum necesario para debatir la interpelación y la posible censura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Solo 117 de los 129 diputados requeridos se presentaron en la sesión, lo que llevó al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, a dar por finalizada la convocatoria.
El oficialismo, liderado por Patricia Bullrich, decidió cancelar el informe de gestión previsto para el 2 de julio, argumentando que no había interés por parte de los senadores para escuchar a Adorni. Bullrich destacó que no tenía sentido someterlo a un cuestionamiento prolongado y público, considerando que los senadores no estaban dispuestos a realizar preguntas relevantes.
La estrategia del Gobierno para evitar la interpelación se definió 48 horas antes, cuando se alcanzó un acuerdo con las bancadas aliadas para abrir la comisión de Asuntos Constitucionales el 30 de este mes y tratar los expedientes relacionados con Adorni. Este desarrollo impidió que los proyectos llegaran al recinto, fortaleciendo la posición del oficialismo en este conflicto político.