En un contexto de desafíos económicos, la Unión Industrial de Entre Ríos se reunió en Paraná, convocando a industriales de la región y otros puntos del país. La reunión destacó la creciente preocupación por la morosidad de las industrias ante la caída de la demanda y la lentitud en la reactivación económica.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini, solicitó que se suspendan los embargos por deudas impositivas durante 180 días, subrayando la necesidad de un entorno favorable para la inversión. Durante el encuentro, el gobernador Rogelio Frigerio enfatizó que la falta de inversión es el costo más alto que enfrenta la provincia, que se ve afectada por la calidad de las rutas y la subutilización de su puerto.
Rappallini también mencionó la alta carga impositiva en Argentina en comparación con países vecinos, resaltando la importancia de un mercado competitivo y justo. Por su parte, la presidenta de la UIA local, Celeste Valenti, instó a crear un ambiente propicio para generar empleo e inversión en la industria.