El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, expresó su preocupación sobre las implicaciones de la política migratoria de Estados Unidos en el contexto del próximo Mundial de fútbol que inicia mañana. En una conferencia de prensa, destacó que los megaeventos deportivos deben ser momentos de unidad y paz, y deben garantizar un ambiente digno y seguro para todos los participantes y aficionados.
Türk hizo hincapié en la necesidad de una revisión profunda de cómo las leyes migratorias estadounidenses impactan en la dignidad humana, citando situaciones recientes que afectaron a la selección de Irán y a otros deportistas de orígenes árabes y africanos que enfrentaron demoras en su ingreso al país. Destacó que la discriminación racial y la vigilancia no deberían interferir en la celebración de esta Copa del Mundo.
El comisionado instó a poner fin a la deshumanización de árabes, migrantes y refugiados, subrayando que las narrativas divisivas solo generan más división y que es crucial replantear las políticas actuales para asegurar un ambiente de respeto y dignidad durante el evento deportivo.