La Copa Mundial 2026 se prepara para iniciar el jueves, pero la presencia de Donald Trump en el evento ha generado controversia por su historial político. El expresidente, quien no pudo estar en la edición anterior, ahora busca aprovechar esta oportunidad para reforzar su imagen global, a pesar de la creciente impopularidad que enfrenta en su país.
Trump, conocido por su estilo provocador, ha recibido críticas por sus políticas migratorias que han incomodado a muchos aficionados extranjeros en Estados Unidos. Esto ha creado un ambiente tenso en la cuenta regresiva para el torneo, que se ve afectado por la negativa de entrada a ciertos individuos, como un árbitro somalí.
La situación se complica con la reciente concesión del Premio de la Paz de la FIFA a Trump, lo que ha generado incomodidad debido a sus acciones bélicas contra Irán. Estos elementos podrían eclipsar su entusiasmo por el fútbol en un evento que debería ser de celebración internacional.