La carrera por la gobernación de la provincia de Buenos Aires empezará a cobrar fuerza tras la finalización del Mundial de fútbol, con varios intendentes listos para lanzarse a la campaña. Algunos de ellos contemplan incluso la posibilidad de solicitar licencia de sus cargos actuales para dedicarse por completo a esta nueva etapa política.
En los próximos meses, se espera que se definan aspectos clave que influirán en las elecciones, como las reglas sobre reelecciones y la posible anticipación de los comicios. La incertidumbre sobre cómo se establecerán las candidaturas también forma parte de la discusión entre los aspirantes, quienes temen que figuras con mayor reconocimiento a nivel nacional puedan arrebatarles la oportunidad de acceder al cargo.
Mientras tanto, la prudencia predominará hasta el Mundial, aunque se han intensificado las reuniones privadas y los acuerdos en busca de construir un sólido respaldo político. Este panorama se complejiza con la necesidad de encontrar un consenso que evite la fragmentación y facilite un liderazgo claro en la provincia, donde las disputas de poder a menudo carecen de mecanismos efectivos.