La Casa Rosada ha intensificado sus esfuerzos políticos en respuesta a encuestas que reflejan una caída en la imagen de Javier Milei. Ante la preocupación por su popularidad, el Gobierno busca evitar que la situación se torne crítica, similar a lo que ocurrió con Mauricio Macri en su intento por la reelección. Karina Milei, por su parte, está fortaleciendo la presencia de La Libertad Avanza a través de recorridas y la formación de líderes locales.
En este contexto, Diego Santilli ha sido designado para negociar la posible eliminación o suspensión de las PASO. Mientras tanto, Luis Caputo trabaja para que los vencimientos de deuda no afecten negativamente la campaña. A medida que el oficialismo enfrenta su propia lucha interna, la figura de Patricia Bullrich surge como una potencial rival dentro del espacio.
A pesar de las tensiones, el Gobierno continúa negociando con diferentes sectores, incluyendo gobernadores y miembros del PRO, para consolidar su estrategia. La administración actual reconoce la necesidad de aumentar su presencia en la calle y contar con militantes y fiscales efectivos para enfrentar los desafíos electorales que se avecinan.