Diez agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense han sido separados de manera preventiva tras las denuncias de torturas y abusos en la Unidad N°51 de Magdalena. Esta decisión fue tomada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires en respuesta a las acusaciones de cinco mujeres detenidas, quienes afirmaron haber sido sometidas a golpizas, amenazas y abusos sexuales durante una intervención del personal penitenciario.
La investigación revela que los hechos ocurrieron luego de un altercado entre internas, donde se utilizó gas pimienta y las mujeres fueron forzadas a permanecer encerradas en sus celdas. También se reporta que una enfermera no registró las lesiones visibles en las víctimas. La denuncia fue presentada por la Comisión Provincial por la Memoria, que actuó como Mecanismo Local de Prevención de la Tortura.
Además, la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de La Plata reconoció a la CPM como Particular Damnificado Institucional, considerando la gravedad de los hechos. La medida también afecta a autoridades de seguridad y otros responsables que participaron en el operativo cuestionado.