El anuncio del Gobierno nacional sobre la asignación de 1.500 millones de dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) busca mejorar el acceso a créditos hipotecarios en el mercado. Esta decisión podría tener efectos positivos en la liquidez del sistema financiero local y estimular la compra de viviendas, impactando también en la situación del mercado inmobiliario de Bahía Blanca.
Rodrigo Rule, martillero y experto en el sector inmobiliario, señaló que aunque esta medida no representa una solución global para el sector, sí facilitará la inyección de liquidez y la generación de nuevos créditos. Actualmente, Bahía Blanca enfrenta una sobreoferta en el segmento de alquileres, con propiedades que tienen precios superiores a lo que el mercado puede sostener tras la derogación de la Ley de Alquileres.
La demanda de propiedades se concentra en unidades de un dormitorio, impulsada por la presencia de la Universidad Nacional del Sur y universidades privadas. Aunque se estima que los nuevos créditos beneficiarán a los habitantes de Bahía Blanca, el impacto no transformará drásticamente la situación actual del mercado inmobiliario, según Rule.