En el Gigante de Arroyito, por la fecha 1 del grupo G, se impuso por 1-0 con gol de Quintana al Manya, que lo buscó en el segundo tiempo pero se topó con un férreo Canalla.

Rosario Central empezó con un valioso triunfo su participación en el Grupo G de la Copa Libertadores. Ante un conjunto de estirpe copera como Peñarol, le sacó una victoria por 1-0 de dientes apretados en el Gigante de Arroyito para arrancar posicionándose en la tabla.

En el primer tiempo, los de Miguel Russo intentaron tomar el protagonismo pero igual también fueron presa de algunos ataques visitantes. Igual, el trámite se intensificó más cerca del descanso, cuando Ignacio Malcorra levantó el remate en la primera clara local, y el Manya respondió con un cabezazo de pique de Gastón Ramírez que se fue cerca.

Finalmente, en un momento clave del partido, logró mover el marcador el Canalla, cuando Facundo Mallo conectó por el segundo palo un córner desde la izquierda y reventó el travesaño, y tras el rebote convirtió Carlos Quintana a los 46 minutos.

El complemento fue terreno fértil para que los de Diego Aguirre se adelantaran e intentaran ir por el empate, aunque el anfitrión le daba pelea en el medio impidiendo que el asedio se le metiera en el área. Maximiliano Silvera se lo perdió en el corazón del área y después Quintana fue nuevamente el héroe al despejarle en la línea una definición.

La imagen del final, con Aguirre reclamando penal en un agarrón mutuo entre el ingresado Martín Gianoli y -otra vez- Quintana, fue la demostración de la impotencia uruguaya en una noche que le fue esquiva gracias a los méritos de Central. La fiesta se quedó en Arroyito, junto con la ilusión de una buena copa.