La comunidad venezolana en la Ciudad experimenta una mezcla de sentimientos tras la reciente detención de Nicolás Maduro. Mientras algunos sienten esperanza por un posible cambio en su país, otros expresan miedo por las posibles represalias contra quienes permanecen en Venezuela. Muchos residentes se han mantenido en contacto con familiares, siguiendo las noticias a través de redes sociales en medio de la incertidumbre.
Sonia Acosta, comerciante de productos venezolanos situada en la zona de 6 y diagonal 77, comentó que recibió la noticia de su hermana en Australia y rápidamente trató de comunicarse con sus seres queridos en Venezuela. A pesar de la angustiadora situación, Acosta mantiene la esperanza de que este momento sea un cambio significativo tras años de sufrimiento y protestas en su país. "Esto pareciera ser la luz al final del túnel", afirmó, recordando las difíciles circunstancias que han enfrentado muchas familias.
La comunidad continúa en vigilancia y espera con cautela, conscientes de que el camino hacia la estabilidad puede ser largo y complicado.