El primer fin de semana del año en Mar del Plata marcó el inicio de la temporada 2026, a pesar de las condiciones climáticas cambiantes. Con un clima que alternó entre el viento fuerte y el sol intermitente, la ciudad mantuvo un movimiento turístico notable, atrayendo a numerosos visitantes a sus playas y circuitos comerciales.
El sábado, ráfagas de viento del sur alcanzaron los 80 kilómetros por hora, llevando la temperatura a 17 grados. Este clima adverso hizo que muchos turistas optaran por actividades en interiores, como cafés y restaurantes, en lugar de disfrutar de la playa. Sin embargo, el domingo trajo una leve mejora, con temperaturas de hasta 21 grados y una disminución en la intensidad del viento, lo que permitió que las familias salieran a caminar y disfrutar de las vistas en lugares como Güemes y Playa Grande.
A pesar de las condiciones, el perfil del turista se mostró activo, buscando alternativas a la playa, como caminatas y propuestas gastronómicas. Esto resalta la resiliencia de Mar del Plata como destino turístico, capaz de atraer visitantes incluso en días menos favorables.