Los trabajadores de la central térmica Secco S.A se movilizaron en Ensenada para informar a los vecinos sobre los riesgos ambientales derivados del cierre temporal de la planta. Esta situación, que se debe a la falta de fondos, ha provocado la liberación de gas metano a la atmósfera, aumentando la preocupación por el impacto ambiental en la zona.
Durante la jornada, se distribuyó un petitorio entre los vecinos y trabajadores para solicitar la reapertura de la planta y se invitó a diversas organizaciones sociales y políticas a participar en una campaña solidaria. Además, se planificó una serie de asambleas y actividades de visibilización en universidades y en las puertas del Astillero Río Santiago.
Desde su inauguración en 2019, la planta ha sido fundamental en la generación de energía eléctrica a partir de residuos, con una capacidad de 5 MW, suficiente para abastecer a más de 42 mil personas. Sin embargo, su cierre, decidido por la empresa en el contexto de cambios políticos, ha generado una crisis que preocupa a los trabajadores y a la comunidad, quienes continúan en estado de alerta ante la falta de respuesta del gobernador Axel Kicillof y la ministra de ambiente Daniela Vilar.