La concentración de la Selección argentina en Kansas se encuentra bajo vigilancia debido a una alerta meteorológica del Servicio Meteorológico de Estados Unidos (NWS). Los pronósticos indican que el fenómeno conocido como Tornado 303 podría impactar las áreas cercanas al alojamiento y al campo de entrenamiento del equipo.
Se prevén condiciones climáticas adversas que incluyen tormentas severas, vientos intensos y la posibilidad de granizo. Esta situación genera preocupación entre los directivos y el cuerpo técnico, quienes están monitoreando la evolución del clima para garantizar la seguridad del plantel dirigido por Lionel Scaloni.