El entrenador Medina ha expresado su descontento tras el reciente desempeño de Estudiantes, describiéndolo como una "montaña rusa de emociones". El equipo ha mostrado capacidad para generar jugadas, pero ha fallado en concretarlas, lo que ha derivado en una racha de malos resultados. A pesar de planificar adecuadamente, el equipo recibió goles en momentos críticos, lo que refleja una falta de solidez.
Medina reconoce que hay detalles que deben ajustarse para mejorar el rendimiento del equipo. La falta de refuerzos durante la pretemporada, debido a la inhibición, ha sido un factor limitante en su gestión. En este sentido, el técnico tiene la responsabilidad de motivar y ajustar tácticamente a sus jugadores, especialmente a aquellos como Neves, Farías y Funes Mori, quienes deben entender la importancia de su rendimiento.
Con un próximo clásico en el horizonte, Medina ha afirmado que el objetivo es ganar. La participación de Correa parece prometedora, y el tiempo determinará si las nuevas incorporaciones serán suficientes para revertir la situación del equipo. La afición espera una reacción positiva y un cambio en la interpretación de los momentos críticos por parte de los jugadores.