El mundo del fútbol argentino se encuentra de luto tras el fallecimiento de Marcos Conigliaro, a los 83 años. Este destacado delantero fue una de las figuras más emblemáticas de Estudiantes de La Plata, donde dejó una huella imborrable al ser parte del equipo que se consagró campeón del mundo en 1968. Su gol ante Manchester United en el partido de ida de la Copa Intercontinental se convirtió en uno de los momentos más recordados de la historia del club.
Conigliaro, nacido en Quilmes y radicado en San Jorge, comenzó su carrera futbolística a los 15 años en Quilmes, antes de pasar por Independiente y Chacarita. Con la camiseta de Estudiantes, disputó 196 partidos y anotó 46 goles entre 1965 y 1970, siendo parte fundamental de una generación que logró múltiples títulos, incluyendo la Copa Libertadores y la Interamericana.
Su legado perdurará en la memoria de los hinchas, quienes recordarán su humildad y compromiso en cada partido. La Municipalidad de La Plata y numerosos aficionados han expresado sus condolencias, destacando la importancia de Conigliaro en la rica historia del fútbol argentino.