Tras el reciente accidente de Oliver Bearman en Suzuka, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) está considerando modificaciones en la normativa de la categoría. Este incidente ha puesto de relieve la necesidad de mejorar la gestión de energía y la seguridad en las competiciones.
La situación ha generado preocupación entre los organizadores y los equipos, ya que la seguridad de los pilotos es una prioridad. Los posibles cambios que se evalúan podrían influir significativamente en el futuro de la categoría y en la dirección que tomará el deporte en los próximos años.