El equipo de Gimnasia y Esgrima se encontraba en una situación crítica, acumulando cinco derrotas consecutivas en el torneo. Este contexto lo obligaba a obtener un triunfo para mejorar su posición de cara a los playoffs.
Enfrentando a Ciclista, que ya estaba eliminado de la competición, el Lobo esperaba aprovechar la oportunidad de sumar puntos sin un rival que representara un gran desafío. La necesidad de ganar era imperiosa para mantener vivas sus esperanzas de clasificar entre los mejores.