En el contexto del fútbol local, el año 1982 marcó el debut de un nuevo arquero en la cancha, similar a lo que ocurre actualmente con Máximo Cabrera. En esa ocasión, las lesiones de Miguel Gasparoni y Rubén Sánchez obligaron a la incorporación de un debutante, un fenómeno que se repite hoy con Nelson Insfrán y Julián Kadijevic, quienes enfrentan problemas físicos.
La historia deportiva resalta la importancia de los jugadores que, debido a circunstancias adversas, deben asumir roles clave en momentos críticos. La situación actual mantiene viva la tradición de la resiliencia en el fútbol de la región.