La economía argentina ha experimentado un momento favorable, con el riesgo país por debajo de los 420 puntos, el nivel más bajo desde 2018. Este descenso ha generado expectativas en el mercado, sugiriendo que el Ministerio de Economía podría considerar la emisión de bonos internacionales en el futuro. La consultora Qualy menciona que el país entra en un segundo semestre de 2026 con un entorno externo menos adverso y una situación política más estable tras el cambio de jefe de Gabinete.
A pesar de estas señales positivas, el gobierno aún rechaza la opción de emitir deuda bajo legislación estadounidense, argumentando que los avances en la normalización económica deberían permitir una reducción del riesgo. Actualmente, el costo de financiamiento internacional se sitúa cerca del 8,7%, debido a la alta tasa que debe pagar en comparación con el Bono del Tesoro de Estados Unidos.
Para enfrentar los próximos vencimientos, que incluyen un pago de aproximadamente u$s4.200 millones el 30 de julio, el gobierno busca alternativas de financiamiento a través de préstamos de bancos con garantías de organismos internacionales, mientras enfrenta la presión de un próximo vencimiento similar en enero.