La economía argentina enfrenta un panorama dual, donde la fortaleza del sector externo contrarresta la baja en la demanda interna. Según el último informe de la calificadora FIX SCR, se espera que el Producto Bruto Interno (PBI) crezca un 2,8% anual en 2026, gracias a un aumento en las exportaciones netas.
Sin embargo, el consumo privado muestra señales de debilidad, afectado por salarios reales bajos y una caída en el empleo registrado. La morosidad se ha incrementado durante 17 meses consecutivos, alcanzando un 15,9% en la cartera irregular, con los préstamos personales liderando el atraso en pagos. Además, la recaudación por IVA ha disminuido por octavo mes consecutivo, lo que refleja un freno en las ventas.
En cuanto a la producción, la industria registró una caída del 2,2% interanual en el primer semestre de 2026, mientras que la construcción creció un 2,8%. A pesar de estos desafíos, la inflación muestra signos de desaceleración, proyectándose un 28,7% interanual para el año, mientras que la balanza comercial presenta un superávit de USD 13.923 millones en el mismo período.