En el primer trimestre de 2026, la economía argentina registró un crecimiento del 2,3% interanual, impulsado principalmente por las exportaciones. Sin embargo, el poder adquisitivo y el empleo continúan deteriorándose, según el informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) publicado el 23 de junio de 2026. A pesar del crecimiento, sectores como la industria manufacturera y el comercio minorista sufrieron caídas significativas del -1,7% y -0,3% respectivamente.
El ministro de economía, Luis Caputo, destacó el aumento del consumo privado, que alcanzó un 2,7%, aunque analistas como Andrés Asiaín advierten que esta cifra refleja un cambio en los precios y el impacto del aumento de los servicios. Además, el consumo privado incluye compras de productos importados y gastos en el exterior, lo que no necesariamente beneficia a los comercios locales.
La inversión en minería e hidrocarburos ha sido significativa, atrayendo capitales a cambio de exenciones impositivas y aduaneras por 30 años. No obstante, esta dualidad en el crecimiento económico resalta la precariedad de la industria y el comercio, mientras el nivel de morosidad de las familias con los bancos alcanza cifras alarmantes.