Durante el primer trimestre de 2026, el déficit turístico de Argentina alcanzó los US$ 3.184 millones, lo que representa el doble del déficit total de la balanza de pagos del país. A pesar de una leve mejora del 8% en comparación con el mismo período del año anterior, la situación sigue siendo preocupante para la economía nacional.
La cuenta corriente de la balanza de pagos registró un déficit de US$ 1.651 millones, donde el turismo continúa siendo uno de los principales factores que arrastra el resultado. Aunque la balanza comercial presenta un superávit en exportaciones de bienes de US$ 6.339 millones, esto no es suficiente para compensar las pérdidas en servicios y en el ingreso primario.
Este comportamiento se debe a que por cada US$ 10 que un argentino gasta en el exterior, entre US$ 6,50 y US$ 7,50 se utilizan de las reservas del Banco Central. La situación se agrava por la falta de financiamiento internacional y el impacto del tipo de cambio, lo cual representa un desafío estructural crítico para el país.