La senadora Patricia Bullrich ha decidido pausar su candidatura presidencial para las elecciones de 2027, en una jugada táctica que busca posicionarse estratégicamente. Asegura que, si su competidor Javier Milei no logra avanzar, ella podría lanzarse nuevamente a la carrera presidencial. Su decisión se ha tomado en un contexto de tensión dentro de la política argentina, donde la relación con el gobierno de Jorge Macri ha sido objeto de análisis.
La confianza entre Bullrich y Milei se ha visto afectada, especialmente tras la crisis de Adorni, donde la senadora pidió la renuncia de un funcionario, marcando un punto de quiebre. A pesar de su situación, figuras influyentes como Paolo Rocca y Héctor Magnetto continúan respaldándola, aunque su influencia ha sido puesta a prueba tras una reciente derrota en el Senado relacionada con la ley de tierras.
El ambiente político se torna más complejo, ya que se busca aislar a Bullrich bajo la dirección de Karina Milei, quien tiene experiencia en estrategias de confrontación. La situación refleja la dinámica interna del PRO y la lucha por el liderazgo dentro de la coalición.