En 2026, Argentina deberá presentar un plan de reforma tributaria, de acuerdo a los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el año pasado. Esta tarea se prevé compleja debido a la participación de diversos actores políticos que no están bajo el control del gobierno nacional.
La implementación de esta reforma es crucial para la estabilidad económica del país, pero las negociaciones serán desafiantes. Los compromisos firmados exigen una colaboración entre distintos sectores políticos, lo que podría dificultar el avance del proyecto.