La crisis de infraestructura en el país se ha vuelto alarmante, con la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) señalando la paralización de obras y la falta de políticas sostenidas. La entidad advierte que el sector enfrenta una situación crítica debido a deudas pendientes del Estado nacional con las empresas constructoras.
Se estima que las pérdidas anuales ascienden a USD 25 mil millones como resultado de la ausencia de proyectos en curso. Esta situación no solo afecta a las empresas, sino también a la comunidad, que se ve privada de las mejoras en la infraestructura necesarias para el desarrollo.
La CAMARCO hace un llamado urgente al gobierno para abordar estas cuestiones y reactivar el sector de la construcción, fundamental para el crecimiento económico del país.