El sector externo argentino ha experimentado una notable transformación, pasando de ser un punto débil a un pilar fundamental de la estabilidad macroeconómica. Un informe de Barclays destaca este cambio, señalando un "despertar exportador" en el país, con proyecciones de una cuenta corriente casi equilibrada para 2026.
Se estima que el superávit comercial alcanzará aproximadamente US$ 27.000 millones este año, lo que representaría un 3,5% del Producto Bruto Interno y posicionaría a Argentina entre los países con mejores desempeños en las últimas dos décadas. Este crecimiento no solo se debe al auge energético de Vaca Muerta, sino que también incluye un incremento en las exportaciones primarias y manufacturas.
Durante la gestión de Javier Milei, las exportaciones energéticas crecieron un 92% en volumen, y las ventas externas de productos primarios aumentaron un 28%. Además, se han registrado aumentos significativos en las exportaciones de alimentos procesados y manufacturas, lo que refleja una mejora en diversos sectores industriales, incluidos metales preciosos y productos químicos.