En el primer trimestre de 2026, la economía argentina experimentó un crecimiento interanual del 2,3%, impulsado principalmente por las exportaciones, aunque el poder adquisitivo y el empleo continúan en deterioro. El Producto Interno Bruto (PIB) también mostró un aumento desestacionalizado del 0,7% respecto al cuarto trimestre del año anterior.
El presidente Javier Milei se pronunció sobre la situación económica, desestimando afirmaciones previas de crisis severa y destacando el fin del déficit fiscal a través de un plan de austeridad implementado a finales de 2023. Este plan ayudó a reducir la inflación de tres dígitos a un 31,5% anual en dos años. Además, el ministro de economía, Luis Caputo, celebró el crecimiento del consumo privado, que alcanzó un 2,7%.
A pesar de estos datos positivos, el economista Andrés Asiaín advirtió que el aumento en el consumo podría no reflejar una mejora en el nivel de vida de la población, haciendo hincapié en la desigualdad en la distribución del ingreso. Asimismo, el país ha atraído inversiones significativas en minería y hidrocarburos mediante exenciones fiscales a largo plazo.