La semana en curso es crucial para la economía argentina, ya que se espera la difusión del dato de inflación de mayo por parte del INDEC. Este informe podría revelar una nueva desaceleración en comparación con el 2,6% registrado en abril, lo que sería una buena noticia para el Gobierno y la sociedad, que ha enfrentado años de alta inflación.
Sin embargo, es fundamental analizar las razones detrás de esta disminución. Parte de los precios regulados se mantuvieron estables debido a la postergación de aumentos en combustibles y tarifas, lo que ha contribuido a la baja inflación. A pesar de la necesidad de un esquema de desregulación, se considera que el Gobierno debe implementar políticas activas para facilitar este proceso.
Mientras que la inflación muestra señales alentadoras, otros indicadores, como la recaudación del IVA, indican que el consumo sigue sin recuperarse adecuadamente. En términos reales, mayo experimentó una caída significativa en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que representa un desafío para la economía. Aunque la recaudación por otros impuestos, como Ganancias, ha mejorado, el comportamiento del consumo sigue siendo motivo de preocupación.