La economía argentina experimenta un posible cambio significativo, ya que en el primer cuatrimestre del año, el sector energético, liderado por Vaca Muerta, y la minería han igualado los ingresos en dólares del agro. Este hecho es inédito, dado que tradicionalmente el campo ha sido el principal sostén de las reservas del país en este periodo, aportando más de US$ 8.100 millones.
La actividad agropecuaria ha enfrentado dificultades debido a factores climáticos y a la volatilidad de los precios internacionales. En contraste, el crecimiento del sector energético se debe a años de inversión en infraestructura, como gasoductos y oleoductos, que no solo permiten exportaciones, sino también el abastecimiento del mercado interno y la reducción de importaciones.
Una parte importante de los ingresos del sector energético provino de la colocación de obligaciones negociables, lo que indica que las empresas del rubro, como YPF y Pampa Energía, han logrado captar financiamiento en dólares para su expansión. Esto refleja la confianza de los inversores en la rentabilidad y seguridad a largo plazo de estos sectores.
Además, la minería, especialmente en la producción de litio y cobre, también comienza a tener un impacto significativo en la balanza comercial, posicionando a Argentina como un jugador clave en la transición energética global.