En el ámbito del deporte, el polo argentino se destaca como un sector líder a nivel mundial, según un informe de la revista británica The Economist. Este fenómeno se observa especialmente en el corredor bonaerense que conecta Pilar con General Rodríguez, donde campos agrícolas han sido transformados en clubes de polo de alta tecnología en los últimos 25 años.
Maximiliano Fernández, mánager de un equipo de polo, recordó que cuando visitó la zona por primera vez no había nada. Hoy, el polo se ha convertido en una burbuja económica con su propia dinámica dentro del país. Este deporte se beneficia de condiciones naturales como el clima y la calidad de los suelos, además de una tradición ecuestre arraigada.
Argentina cuenta con 27 de los 30 mejores jugadores de polo del mundo, lo que resalta su dominio en este deporte. En un lapso de 11 meses, el país exportó 2.900 ejemplares a 38 países, siendo el 75% destinado exclusivamente al polo. La actividad se extiende más allá de la provincia de Buenos Aires, con 177 clubes activos desde Córdoba hasta Patagonia.