En junio de 2026, se registró un crecimiento del 2,7% en la economía argentina, según el EMAE del INDEC. Sin embargo, este crecimiento parece no impactar en el consumo de las familias ni en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) que dependen del mercado interno. Las ventas en supermercados cayeron 3,1% en términos reales y el empleo en el sector disminuyó 4,1%.
Un informe del Banco Central destaca que los cheques rechazados por falta de fondos aumentaron un 57,3% interanual, alcanzando las 105.297 unidades, el tercer registro más alto en los últimos 70 meses. Esto refleja una situación crítica para las PyMEs, que no ven reflejado el crecimiento macroeconómico en sus ventas.
Los sectores que impulsaron el crecimiento son mayormente aquellos vinculados a la exportación, como la explotación de minas y canteras y la agricultura, que tienen poco impacto en el consumo interno. Por otro lado, sectores como el comercio y la industria manufacturera mostraron incrementos mínimos, lo que resalta la desconexión entre la recuperación macro y la realidad del mercado doméstico.