La economía argentina experimenta una reconfiguración significativa bajo el gobierno de Javier Milei, donde sectores como la energía, la minería y las fintech se consolidan como nuevos protagonistas. A pesar de un contexto de caída del consumo y cierre de empresas, estos sectores están viendo un crecimiento notable, alejándose de la dependencia del mercado interno y de la generación masiva de empleo.
El modelo libertario impulsado por la administración actual ha llevado a una reducción en la recaudación del impuesto a los Bienes Personales, que ha pasado del 7,2% en 2023 a solo 1,5% en la actualidad. Esto se debe a la disminución de alícuotas y a una baja en los derechos de exportación, afectando la estructura tributaria del país.
En este nuevo panorama, la recaudación fiscal se apoya cada vez más en el IVA, lo que indica una creciente dependencia del consumo en un entorno de deterioro del poder adquisitivo de la población. Así, se evidencia una clara división entre los sectores que prosperan en la Argentina del ajuste y aquellos que sufren las consecuencias de la crisis económica.